martes, febrero 28

Locos como queso parmesano

En el momento de los chimpancés, yo tenía el Butano en mis venas, así que estoy fuera de la corte, ¡no puedo ser culpable!. Yo no mataría a un gato. Llevaba los ojos de plástico, pintura en aerosol de verduras, muchos puestos de comidas afrodisíacas y bebidas de coco. Los puestos eran echos de pasteles para perros, creo que tenían carne de vaca, era la especialidad de la casa, decían. Matabamos a los faros con golpes en la cabeza, con el auto en "neutral". Eramos perdedores que llevaban el control de un crucero entero, como bebés de renos, llenos de vitamina D.
- ¿Tenes un par de sofás? Porque quiero dormir en el asiento del amor, la ente que se mantiene hablando, es.. Estoy loca de quejarme.
Estaba cerca de una escopeta de bodas y tenía una mancha escote. No creo en todo lo que respiro, tengo una multa en el estacionamiento de mi casa y un gusano en mi manga. Lo vamos a llamar cocaína, no me revisen los mareos de la otra bolsa ni la nariz de empleo, porque el día es un pésimo tiempo con la cantante silencio. No me quiero ahorcar con una cuerda de guitarra. Te voy a afeitar todos los granos en la oscuridad, tenemos que quemar las casas y quedarnos sin comida. Las fuerzas de mis males se presentan en las pesadillas de tu mamá, escucho como la gente prohíbe la música con un falso gas. Me aplasta el cuello, y solo pienso en colgarme de las alas de una paloma. No podes escribir sino sabes describir, podes escribir solo si sabes relatar. Todo se basa en la caja, para la carne de vaca, por mi cuerpo, por el odio. Y mi tiempo es un cacho de cera sobre un montón de termitas, no cocines astillas.
Entraba el humo por el pulmón y trabajabamos el éxtasis como forma de aprendizaje, pero terminabamos todos los domingos vomitando en la ducha de algún vecino. Marta me quiere echar de la plaza. ¿Por qué no me matan? Me quiero volver loca como un queso parmesano. Unir mi cuerpo pieza a pieza, no quiero bajar mi ego. No puedo creerte, porque mis bebés hablan alemán. ¿Se lo que estoy diciendo?



Las palabras surgen a raudales como una lluvia infinita, y yo estoy dentro del vaso de papel, ahogándome. Me deslizo al pasar, quiero desaparecer a través del universo, entenderme a mi misma, y saber por qué me comporto de esta forma. Lloro charcos de tristeza, río olas de alegría, y todo flota en mi mente tan abierta. Me posee, y me acaricia, no quiero cambiar mi mundo. Imágenes de luz se colan por la ventana, me bañan y siento el millón de ojos mirándome. A través del universo. Tengo pensamientos serpenteando mi cabeza, como un viento inquieto en un buzón de invierno, se tambalean ciegamente en mi camino. Escucho el sonido de risas y sombras de tierra musulmana, resuman en mi vista abierta, incitándome e invitándome. El amor imperecedero, ese que siempre esta presente, que no se va, que se cuela entre la arena y pasa por los poros de la piel, el sin límites que brilla a nuestro al rededor como un millón de soles en la playa, y nos llama, y nos grita. Nadie tiene que cambiar nuestro mundo interno. Perdí a la persona que apreciaba, y aunque me ríe y actúe como una payasa, tengo el ceño fruncido, el corazón partido. Las lágrimas caen como lluvia del cielo ¿Lloro por mi, o por él? Todo lo que aprecio, lo pierdo.
Me despierto con el sonido de la música, y normalmente cuando me veo en tiempo de problemas, en mis horas más bajas de plena oscuridad, se para justo en frente mío y dice "Dejalo ser". Cuando la gente de corazón roto, que no se pone de acuerdo con el mundo, esos que quizás puedan estar separados, que piensan que no tienen chances, y la noche ya está nublada: siempre la luz va a brillar. Porque hay que dejarnos ser, dejar fluir.

Y yo llegué al punto de pensar que la gente no me interesa, no me animan.
¿Cómo salvarme? si tan poco se salva..