No quiero necesitarte. Porque no puedo tenerte. Sé que todo caduca con el tiempo. El amor también. La gasolina del coche.. por ejemplo: si se te olvida que se va a acabar, te va a dejar tirado en medio del campo. Pero es que cuando hace frío, la mayoría de las cosas van más deprisa, o llegan antes. Me refiero a las casualidades. Me encanta que haga frío. Una tarde de mucho frío leí una pregunta de amor, y era demasiado linda, pero yo pienso que: podría morir de amor limpiando una lechuga.
Y volves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mí. De nuevo sembraste el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas. Y yo sigo acá, llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un cachito de vos. Y vos seguís acá, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tenes que pedirlos. Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya.