domingo, febrero 19

En el día de cualquier año

Me levanté de la cama, y ya sentía que era Domingo, como de costumbre. Y hoy, me declaro culpable, muy culpable de todo. Culpable de todo lo que no vi, de todo lo que no pude ver, de lo que no dije, que no pude decir, de todo lo que no hice, porque no quise hacerlo. Por no querer.
Y con todos mis dolores de cabeza, puedo decir que soy culpable de las palabras que no dije a tiempo y de las otras, que nunca aprendí. Pasa mi vida, el tiempo, los momentos, las horas.. y con todo, yo. Y te veo al final, pero sigo preocupándome por cosas que no pasan, que jamás pasaron. Y abro los ojos, mientras me lavo la cara, me enjuago mirando el techo, me doy cuenta que pase gran parte de mi vida en lugares equivocados, en horas equivocadas, con gente equivocada. Admito que llegué tarde a todas las citas, que encontré mi primavera florecida en tierra partida, que nunca encontré el cielo prometido. Soy culpable, porque todo lo que tengo es menos de lo que me falta, y lo que ayer creía, hoy ya no lo creo. Y aunque me cueste admitirlo, cometí el peor de los errores. Soñé en un mundo de pesadillas..
No hay nada más cierto que nuestro pasado en la vida, ni nada más falso, que nuestra vida al pasar. Sé que es más feliz aquel que no quiere nada, que no sabe nada, que no se pregunta nada, y que no se da cuenta de nada. Aprendí que de una mano temblorosa como la mía, se puede caer el amor. Que todo lo que no se da, no se acumula, se pierde. Que todos somos al fin y al cabo, esclavos de algún vicio o de alguna virtud. Que fui fiel solamente a mis peros, mis porque, y mis dudas, y que el hombre, más libre que conocí, iba atado al corazón de una mujer.

Soy culpable de todo el tiempo que perdí, de esos años que te di, porque sé que la gente que lo merecía, se llevo dos días..

Y por mucho que me cueste, no puedo, ¿sabes? No existe el olvido, no se puede olvidar a una persona, o un hecho. Simplemente se supera, superas relaciones, superas miedos, superas perdidas, superas heridas, continuamente superamos cosas, pero nunca las olvidamos. Nada desaparece de un día para el otro, todo se modifica, todo cambia, pero sigue ahí, y depende de nosotros mismos, cambiarlo. Tengo que empezar a darle importancia a otras cosas u otras personas que me vaya alejando de lo que me causa daño, hasta que logre que no me afecte más. Es cuestión de tiempo, Estrella..

Y a pesar de que vi miles de amores diferentes con estos ojos, a pesar de que le hice caso a mi cabeza y no a mi corazón, a pesar de probar 1000 salivas diferentes, conseguí que me quieras, aunque sea un ratito..