martes, febrero 14

Me enamoraría de la energía que desprenderíamos al discutir, de tu cara cuando te de a probar algo que te encanta, de tu brazo que se me va acercar cuando me mueva diez centímetros evitando las goteras, de las arrugas de tus ojos al reírte, de tus gestos de chiquito y macarra, de esa forma de juntar las frentes que vamos a tener cuando hablamos de algo serio, de tu dedo pulgar, que va a acariciar el lateral de mis manos en el asiento de atrás de un coche, de la intensidad que vas a tener sin descanso a lo largo del día y de las noches.
Me enamoraría de tu locura, de la locura compartida, de todas las preguntas a las que responderías te quiero, de la tónica constante, del desequilibrio, del arriba y abajo. De la guerra de toallas y rocas, de la lluvia en portales, de la banda sonora de gemidos con el mar de fondo que me encantaría tener solo con vos.

Y al final del día, me enamoraría de lo que quede. No van a ser las horas, ni los planes, ni los sitios, va a ser eso. La mirada de complicidad con la que nos vamos a entender sin mediar palabra. La colocación de tus pies, las punteras dirigidas a mí no importa donde, al forma que vas a tener de sujetar el vaso con una mano y mi cintura con la otra, o la dulzura de tu voz al llamarme mi amor.

Me enamoraría del sonido que harías al morder una manzana. Del sonido de las gotas cuando llueve a tu lado. Del sonido en el que vas a escribir mi nombre rodeado de un corazón en las maquinas antiguas. De tu forma de caminar sobre ojas secas. Acurrucarnos las mañanas de frío entre las sábanas. Tu forma de respirar aire fresco. No pisar las líneas del suelo. Dormir mientras llueve. Llorar. Dibujar figuras extrañas en un papel mientras hablas conmigo por teléfono. El cosquilleo de los 5 minutos antes de nuestra primera vista después de días largos sin vernos. Tu forma de hacer equilibrio en el borde de la vereda. Me enamoraría de tu forma al besarme lentamente. Esos 5 minutos que van a estar antes de cada beso. Tu olor a humedad después de una tormenta de verano. Tus ojos al ver el cielo mientras caminas por la calle. Mirar juntos las estrellas fugaces. Que la gata se nos acurruque mientras dormimos. Que me susurres al oído cuanto me queres. Me enamoraría de tu forma de sacarme sonrisas. De los mordisquitos en el cuello, mientras se me eriza la piel. La forma que vas a tener de jugar con mi pelo. Tu forma de dejar para último bocado el centro del sandwich. Las veces que vas a escribir nuestros nombres en un espejo empañado. La forma en que vas a pasarle el dedo a la vela mientras nos estamos duchando en el baño de un hotel. La forma en que descorches una botella. Caminos entre pinos juntos. Yo me enamoraría al verte explotar las bolsitas de embalar. Te sentiría como llegar de clase y quitarte las zapatillas sin desatar los cordones. Me enamoraría de tu forma de cocinar. De tu libro de viajes. Me enamoraría de tu sonrisa. De tu canción preferida en el tren. De como te roce el agua fría en verano. De nuestras siestas en el sofá. Me enamoraría tanto si saldríamos a andar en bici mientras miramos los pájaros. Me enamoraría con solo ver tu foto en mi pared. Te sentiría como despertarse a media noche y que falten seis horas para ir a clase. Nuestras salidas a la playa en invierno, en medio de una temporada de lluvia y viento. Verte mojado, llegar a casa con el café calentito. Me enamoraría de tus abrazos fuertes después de no vernos por días. Que caminemos juntos por el pasto frío descalzos. Me enamoraría con tus fotos dormido, con los fuegos artificiales que se arman en tus ojos. La forma que vas a tener de reírte al perseguir una paloma, tus ojos a las 12 de la noche. Mirarte y que te pongas nervioso. Un video juntos hablandole al ventilador. Me enamoraría de tu forma de hacer burbujas en el mate, o en la bebida. De pensar metido en la cama. Tus nicks de messenger dirigidos a mi. Explotar tus globitos de chicle. Tu forma de dormir en un viaje. Me enamoraría de tu forma de tumbarte en la cama recién duchado. Tu punta de tu cono de helado. La forma que vas a tener de tomar agua después de comer pipas. La forma que vas a tener de pasarme la mano cada vez que me rapo. La forma en la que me vas a hablar al oído. Tu forma de hacer pipi con la puerta abierta cuando no hay nadie en casa. La forma de poner tus dedos entre mis piernas cuando hace frío. Tu forma de escribir notas. Tus viernes por la noche y tus lunes por la mañana. Me enamoraría viendote sonreír.

Me enamoraría de vos, y de todas tus cosas. Preferiría mil veces estar entre tus brazos, que en los de cualquier otro. Preferiría tus besos por encima de todos. Preferiría tus ojos mirándome, que los de uno cualquiera. Preferiría tu cama antes que la mía. Preferiría tus manos recorriendo mis espalda. Preferiría tu sonrisa. Preferiría que seas VOS el que me encuentre cada mañana al otro lado de la cama. Y preferiría estar a tu lado, que cualquier otra cosa que pudiera hacer.