sábado, febrero 4

Confesión número 25

1 Por mi familia
2 Por mi gente
3 Por la pasta
4 Por mi futuro
5 Por mi culo
6 Por un hombre
7 Por mi vientre
8 Por los recuerdos
9 Por mi barrio

No quiero esconder como me siento, todo esto me compone por dentro. Sé que tengo que luchar por los que luchan y ayudar al que me ayuda, sé que la vida es dura, pero el amor si tiene cura.
Hoy, sábado. Siempre con el al lado, entre noches, rallas, y porros. Sin duda alguna superé ya mucho, sentir lo que yo siento nadie se lo imagina.. Hoy lo voy a ver de nuevo, no espero nada, y sé que de mi parte no va a recibir nada. Estoy sola entre hierba, musiquita, alcohol y hombrecitos, entre cantos de pájaros, camino pensando que esto es mío, entre pisos caros. Estoy llorando, pero estoy bien, es todo o nada. Que el mundo es lo más hermoso, pero que esta compuesto de mierda. Las personas no son como te lo pintan, nada es como te lo pintan. No sé para que lucho, no sé en lo que creo. Mirame y grita si no me ves, contame lo que hay después. Sólo te pido que estés donde estés, no me dejes, decime que me protejes, que estas conmigo pase lo que pase.. Cuando te despejes, despedite con cuerpo y alma, y andate de una vez. Entre manejes y hombres, tengo que hacerlo por mi, por lo que soy

por mi vida y por sentir todos los placeres.
Y vuelve a entrar en mi, el miedo a envejecer, a dejar de crecer, a no tener todo lo que supongo merecer, a luchar por mi sueño y no limitarme a obedecer. Y miro atrás y pienso en mi vida, dividida en tres partes, la gente que conocí, con quien paraba antes, era feliz, eramos chicos jugando a ser grandes.
No entiendo por qué
¿en qué momento me fui tan al carajo? Estrella tenes que parar
No puedo parar.
Y quizás sea ese el problema, un S.O.S en cada tema, que pase lo que tenga que pasar. Un poquito que queme, pero poco, que no aguanto si quema. Y que mierda da, si nada me llena, estoy rota, vos entero. Me mastica el miedo, desde fuera, es la misma historia de siempre.. Y no me puedo salvar. Si el cuerpo no sabe llorar, lo que llora es el alma, miles de maneras de ver llover, escuchar gotas caer, y una sola razón para mojarse, entre quedarse, volver y nunca irse. La puñalada de tener que decidirse, yo.. estoy tan casada de verdad. No quiero volver, te lo juro que no quiero. ¿No lo podes entender? Turismo y ocio al borde del precipicio.

A MI EL TIEMPO ME HIZO DAÑO Y NO JUSTICIA
entonces puedo ver las luces.
Escuchar las voces, sentir como crece y sentirlo morir si crees que lo conoces. Siempre pasa, al final todo se vicia, a mi el tiempo me hizo daño y no justicia. Y aunque hable mucho de la calle, también busco caricias. Sigo con lo mismo en la cabeza, y hasta morir con la misma confianza. Veo las putas caras desgastadas, muertas por algo nuevo, por algo que nos llene, caminan con la cabeza agachada, arrepintiendose de cada uno de sus actos, yo los veo a todos, todos fingen tener su felicidad, su casa, su auto, su pareja, los hijos, las quintas, y nada les llena. Están las mismas peleas, y yo con la certeza de que en algún momento voy a llegar a casa. Que estoy harta de la espera, me hice mierda el corazón por tocar madera, la suerte como todas una puta, y la muerte, no sé que carajos espera.
Llego a casa, me doy una ducha, y prendo el ordenador. Al menos hago algo, escribo, te hablo un rato.. Pero cuando el hogar esta dormido, me ahoga todo. Puedo hacer del silencio un sonido por estar sola, los días pasan largos y yo sigo en el centro, mirando la ciudad, esperando morir lento. No quiero verte, no quiero ir para allá. Este es mi hogar, necesito que lo entiendas.. (Aunque en realidad me da igual, por que sé que me voy a quedar acá). Las heridas no se curan, y el tiempo me pasa por encima. Al final curando, aprendí que si sacas las costras, queda cicatriz, obsesiva por ser feliz, por seguir viva, un motivo sería morir.. con eso sobra.
Sé que tengo lo justo, y aunque me falte una fortuna, cuando no se ve el sol, solo se quiere ver la luna. Yo voy a hacerte ver todo, menos lo que persigo, para que quieras quedarte conmigo.

Que me des tres segundos de tu sonrisa, me valen para media vida huyendo, o cien años llorando.