sábado, diciembre 17
Confesión número 10
Miro por la ventana, escucho una canción triste, y pienso en que rápido pasa el tiempo. Todavía recuerdo cuando era ayer que nos arropábamos juntos para cubrirnos del frío, todavía siento que fue ayer cuando me decías te quiero. Escribiría sobre las miles de veces que hicimos el amor, sobre las miles de veces que tocábamos el cielo con los pies, y las miles de veces que me emborraché tanto hasta creer que las luces eran estrellas. Y es que la vida me esta oliendo a tristeza si no estás conmigo. Vuelvo a ver por la ventana, es de día, y dentro de tan poco va a ser de noche, y es que, odio la noche si no la paso con vos. Odio a las noches frías por robarte, y al día por despertar y no encontrarte. ¿Dónde estas? ¿Vas a venir esta noche a calmar mi dolor? Te extraño tanto.. No puedo soñar(te) esta noche, no puedo creer en mí, no puedo salir a la calle, no puedo dormir, te necesito conmigo. Necesito a alguien, siempre tengo solo esa enferma soledad en la cabeza, estoy tan mal. Rompiendo y haciendo desaparecer cosas.. como la indecisión de llamarte y escuchar tu voz traicionera, que me hace pensar que me queres solo a mí.. Por favor, termina con este dolor. Apaguemos las luces, recostate sobre mí, y abrazame. Sos como la luz al final de la morgue, el ángel de mis pesadillas. Podemos vivir como Jack y Sally sólo si lo deseamos.
Sólo deseemos que esta noche nunca termine, que no termine nunca. Deseemos que podemos seguir, haceme creer que vamos a seguir. Perdoname, lo siento tanto.. Te extraño tanto.
