martes, mayo 22

Por mucho que diga, sé que no lo vas a entender.

A veces me gusta sentirte, sentir tu piel, ver si sos suavecito, o qué cosas te gustan. Me gusta llegar antes a cada cita, así te puedo ver venir, ver como caminas, ver que caras pones, como sos. La primera vez llegué media hora antes, pero hice de cuenta que llegué cinco minutos antes.
Viajaba y me comía las uñas, traspiraba, movía los pies, hablaba sola, miraba a todos lados, sentía la presión en los hombros, y tenía pánico de verte.
¿Qué va a pensar de mi? ¿Me va a querer? ¿Va a existir una segunda vez? ¿Cómo va a ser?
Me moría de intriga de como serían tus ojos en la oscuridad, cuando todas las luces se te reflejan.

Hubo cosas que no pude decirte, y hoy me arrepiento. Supongo que todo fue puro miedo, miedo de que no me quieras, de que me rechaces, miedo a desacostumbrarme a todo lo que me había acostumbrado. Y ya no, ya no tengo miedo, porque ya estoy harta, estoy harta de sentir miedo de decir algo, que no te guste, y perderte. Ya no tengo miedo de perderte, porque no puedo perder a alguien que jamás estuvo conmigo.
Más de una vez me aclaraste que no somos nada, más de una vez me mandaste a la mierda, y más de una vez discutimos por tener pensamientos diferentes. Siempre soporté eso, siempre soporté que te enojes por mis pensamientos, por lo que hago, por lo que digo. Y siempre intenté modificar eso para que podamos estar bien,
y vos qué?

Intento no pensar en eso, y recodarte como algo hermoso. Porque realmente te quiero, realmente me hubiese encantado que ese "no somos nada" sea un "somos todo"..

Ojala pudieras entenderme, ojala pudieras entender lo que siento. Y ojala yo pudiera, ojala pudiera entender el porque de tus "no somos nada" y tus "te amo demasiado".

No me digas que se terminó, porque te juro que no sé si lo puedo soportar. Supongo que tantos pensamientos que tenía eran una forma de prepararme para esto - como vos decías -


voy a estar bien? no quiero saber más nada