martes, abril 24

Infelicidad

Me dicen que luche.. lo que no saben, es que llevo casi 15 años luchando.
Llegué del colegio, tiré todo al carajo, y me acosté. Puse música, que a estas alturas es lo único que me cura, me gritaste, me insultaste, y me lastimaste de los mil modos posibles. Estoy harta.
Otro día más, me levanto, voy andando, llego, me siento. Sonrío, la gente me saluda, me hablan, todos piensan que todos estamos bien. No soy un payaso que llego y hago feliz a todos, porque no puedo.
Estoy harta de tu orgullo de mierda que no te permite ver más allá, estoy harta de las típicas amigas que se acercan por el simple interés de joder a otras personas, estoy harta de toda tu falsedad, de las miradas de infinito desprecio. Sinceramente ya no me interesa más nadie, ni más nada.
No me interesa conocer gente nueva, porque siempre caigo en la misma mierda. No me interesa escuchar tu perdón, tus reproches y tus excusas: son siempre lo mismo.
Tus palabras, las que me decías en el verano del 2009 cuando todavía eramos eternos, puros y vulnerables, son las pocas cosas que recuerdo de cuando tenía ganas y ansiaba sentir algo por alguien. Amor propio, es lo que me queda, es por lo que lucho, es lo que siento: amor propio por ser yo misma, y no un clon mal hecho de otra. Amor propio porque es lo que me mantiene en pie y es lo único que hace que me levante día a día con una sonrisa. Amor propio es lo que me llena el alma y me da ganas de hacer sonreír a otra persona, o al menos sonreír por mi misma.
Aprendí que el tiempo no cura una mierda, que las personas no cambian porque no se lo proponen, que vos vas a seguir siendo la misma mierda que conocí ese verano, que por mucho que me esfuerce en ponerte carteles luminosos en los ojos vos no queres ver la mentira, que te grita, te habla, y te abraza. Aprendí que no sirve el suicidio, el alcohol, las drogas, porque existe algo muchísimo mejor: que es yo misma.

No sé que me espera el mañana, pero se que va a ser otro día.. otro día igual.